lunes, 19 de abril de 2010

UNA JOYA DE MUJER

       UNA JOYA DE MUJER

Aunque parezca increíble,
con armonía inigualable,
un brocamantón formaba
esa mujer con su imagen.

            Sus ojos de calcedonia
o cual zafiros brillantes,
labios de rojo rubí
y un grosor considerable.

          Como hilos finos de oro,
su cabello mecía al aire;
con belleza sardónica
cuando de sus raíces salen.

            De una tez coralina
con arcos superciliares;
que, en la cara, resaltaban
como las vetas del jaspe.

            Una hilera de perlas
tras sonrisa amable,
dientes de talla perfecta
en albo e impecable engarce.

Su hermoso y esbelto cuerpo,
cubierto de fino encaje,
resaltaba erguidos pechos
y erectas puntas de jade.

            Sus dedos esculturales
eclipsaban los diamantes,
eran todos y cada uno
verdaderas obras de arte.

          Cuan estatuario mármol,
sus piernas eran alarde
de limpia y suave tersura;
premisas de barí enlace.











Cual transparente amatista,
aun sin sonidos orales,
me dijo que era suya
sin normas condicionales.

            Ante oferta tan preciada
mi ánimo restó cobarde
y, asiéndole las manos,
no supe qué contestarle.

           Mujer de tanta riqueza
fue causa de anonadarme.
Hembra de piedras preciosas,
era un valor intocable.

         Día y noche, noche y día,
no cesaba de arrobarme;
hasta que la luz, ¡albricias!,
inspiró mi oscuro lastre.

       Las mañanas y las noches
reservé a mi romance;
mas, cual museo de joyas,
la exhibía por las tardes.

           Largas colas en taquilla
y breve escaparate,
rindió pingües beneficios
tan enorme dislate.

Y a esa loca fortuna
se añadió un guelte abundante,
proporcionando otro acervo
que al gozo también valen.

                       








SENTIMIENTOS
De ayer, hoy y mañana.

UN SÓLO DIOS

        UN SÓLO DIOS

Entre razas y naciones
son muchas las religiones
que se adjudican la verdad
y, hasta rompen relaciones
por inflexible terquedad.

Para imponerse en sus ideas
guerras “santas” declararon
y, hasta cristianas aldeas
en armas se levantaron
y la gran Ley quebrantaron.

Como la tradición comprendo
y, es tan fuerte, no pretendo
religión alguna exponer;
sólo intento, persuadiendo,
algo universal proponer.

(Si, por ello, error cometo
un teológico tropezón,
pido humildemente perdón
y, si ha lugar un veto,
en rectificar prometo.)

No creo haya alguna creencia
que se oponga por conciencia
en la tendencia al Amor
y, apartándonos del rencor
crezca en ella toda ciencia.

Es tu Dios, su Dios y mi Dios;
sólo uno y verdadero.
Todos ellos es nuestro Dios
que emana, como un venero,
su Amor imperecedero.

     22/07/95   Julio Ramón









YO TE BUSCO. TÚ TE MUESTRAS

            Busqué entre nubes
surqué los mares,
corrí mil tierras,
escudriñé todas las simas
y no encontré
ni vi tus huellas.

            Me aislé del mundo
abatido y cansado,
cerré los ojos
sin esperanza
y en un absoluto silencio 
de luz muy negra
sentí, de pronto,
tu presencia.

            Tu muda voz
me habló con ternura
y ya no dudé
de tu existencia.

            Te veo en los mares,
entre las nubes,
en las profundas simas
y  en todas las tierras.

Ahora advierto en todo
tu divina presencia.
Te percibo a mi lado
con escucha atenta;
por eso me atrevo,
con insistencia
a decirte muy quedo:

            A Ti me entrego.
Haz de mí
lo que quieras.


UN PARAÍSO TENEMOS Y NO LO VEMOS


UN PARAÍSO TENEMOS Y NO LO VEMOS

Que es un valle de lágrimas el Mundo,
me dices convencido,
pero no pensamos ni un segundo
que tenemos lo que hemos merecido.

Si todos los motivos no podemos,
algunos de ellos mencionaremos:
Rodeados de hambrientos estamos,
pero… ¿Cuánto tiramos?

Muchos ancianos viven en soledad,
¡les negamos la amistad!
¿Cuántos son en el paro?
mas, no diré por qué su desamparo.

Pagan su culpa los que encarcelamos
y no los reinsertamos.
Si son de otra raza y ruega nuestro amor,
despreciamos su color.

Mueren de hambre y sed tantos africanos,
pero…están tan lejanos.
Masacran otras etnias, sin conciencia;
lo oímos y mostramos indiferencia.
Narrar otros males, ¿para qué seguir?
¡Si hasta hay madres que matan por no
parir!

Que este Mundo no tiene remedio
y nada ni nadie arreglarlo podría,
dice el que no ha leído el Evangelio;
pues tanta desgracia se remediaría,
ganándose el nombre de humanos,
si, cumpliendo la ley de Dios cada día,
nos amáramos todos como hermanos.

Que el Paraíso sigue existiendo,
no debe haber duda;
se hallará en esta Tierra sin ayuda
con sólo nuestro dones compartiendo.







Nunca tendrá futuro la humanidad sin estas tres virtudes:
Fe, Esperanza y Caridad.
                        22/07/95       Julio Ramón


SÓLO SU AMOR NOS SALVA

¿Quién te clavó las manos y pies?
Esclavos de los romanos, primero;
mis pecados y olvidos, después.

Fue tanto tu sacrificio y amor,
porque quieres verme redimido,
que es inevitable mi rubor
al ver lo poco que te he ofrecido.

De tu cuerpo llagado soy culpable,
por haberte tanto y tanto ofendido.
Es mi culpa tan clara e innegable
que, en remordimientos estoy sumido.

Me veo impotente en seguir tu camino;
pero, a la vez, tengo fe y esperanza
de verme entre tus brazos acogido;
al igual que el padre de la parábola
con su hijo pródigo y arrepentido.

Sólo por tu amor
veo en tu Reino mi destino.
¡Gloria y alabanza a Dios!
A mi Dios que es Uno y Trino.

                                   29/11/09
                                   Julio Ramón

ÚLTIMO CONTACTO


            R         ÚLTIMO CONTACTO

evivo en estos momentos
aquel trance tan amargo
cuando, mudos, nos fundimos
en un apretado abrazo.

            Tú sabías... yo sabía
que era el último contacto;
el final se columbraba
del improrrogable plazo.

No encontrábamos palabras
para un mutuo consolarnos.
Tú sufrías por dejarme
y yo, por quererte tanto.

            Pasión carnal no había
en la relación entre ambos,
era paz y unión confiada
como un niño en el regazo.

¡Tantas cosas por decirnos
de éxitos y fracasos... !
Por última vez nos vimos,
no cumpliste ya más años.

La Parca con su guadaña
segó el suelo a tus pasos;
yo no asistí al postrer adiós
porque tu ausencia rechazo.

            Ahora, cuando pretendo
unirnos en un abrazo,
con lágrimas en los ojos,
al cielo alzo los brazos.














IRRESPONSABILIDAD

Limpió al hijo la sangre.
Su cuerpo estaba muerto,
al igual que el de la madre.
Miró al culpable homicida
con rabia mal contenida,
pensando en un momento
era irreal el sufrimiento.

Todos reían, hacía un instante.
Detrás  de una furgoneta,
apareció de repente;  
era curva y con cuneta
donde adelantó el culpable.
Cuando quiso darse cuenta…
¡Ya era demasiado tarde!


                TE PERDÍ
           
Pudimos haber sido y no fuimos,
pudiste haber sido todo para mí,
tuvimos una ocasión que perdimos
y, ahora, estás lejos de mí.

Cuando estuvo al alcance de las manos,
nuestra juventud no supo discernir
y, ahora, que estamos tan lejanos
mi vida no es vida sin ti.

Como agua que por el río baja
y su cauce nunca podrá subir,
dejé que la corriente de la vida
      me alejara siempre de ti.

Ahora, perdido en el océano,
sólo un milagro se me ocurre pedir:
Que en vapor de agua suba al cielo
y, en lluvia, me una a ti.






SENTIMIENTOS
De ayer, hoy y m

TU PERDÓN Y LA LUZ DIVINA

TU PERDÓN Y LA LUZ DIVINA

Unido al silencio, en mi soledad,
sigo examen de conciencia y medito;
que hago, a veces, lo contrario u omito
lo que a otros digo es tener caridad.

Hoy, ante tanta responsabilidad,
os pido perdón, con Dios por testigo;
pues, si a mayor culpa mayor castigo,
clemencia os ruego a mi debilidad.

En nuestro errante andar por la Tierra
no busques las virtudes con linterna,
que su luz se agota enseguida;

sigue del Sagrario su luz interna,
que hasta los senderos ilumina
y te enseñará el de la vida eterna.

                                   22/07/95

TRISTEZA DE SER TRISTE

Siento tristeza porque estoy triste,
estoy triste porque siento tristeza.
Señor, que fuéramos alegres quisiste,
¡aún con muerte, injusticia o pobreza.


     CON EL ALMA EN LAS MANOS

Despierta, alma, despierta;
para que practiques el bien
y tu salvación sea cierta.

¿Hacer el bien? Tú ya sabes con quién.
¡Malo será tener las manos vacías!
Mejor será haber doscientos que cien.

Ya sé que en Su misericordia confías;
pero no olvides también Su justicia.
Si nivelar la balanza no sabrías,
haz bien y olvida entonces la codicia.

                                   22/07/95



POR EL CONSUMISMO, APRESADO

Si así lo tengo oportuno
                        ¡Consumo!

            Si ya no tengo su antojo
                        ¡Arrojo!

Si se agota lo que uso
                        ¡Abuso!

De todo esto yo me acuso.
No ayudaré a los que piden
si estas trabas me lo impiden:
             Consumo, arrojo y abuso.

                                   22/07/96
                                   Julio ramón


SÓLO CON INSPIRACIÓN


La música y la poesía,
cualquiera de las dos,
cuando hacen arte sublime
acercan el alma a Dios.
Como la mía está vacía,
de ambas voy en pos;                                                        
pues, nada me redime
si estoy alejado de Vos.

Pero como una agonía
que emitiera ahogado SOS
a un mundo que no estime
la importancia de un adiós,
de un son o ritmo hallaría
más los contras que los pros;
pues, su arte sólo gime
si no lo inspira Dios.


            25/08/95    Julio Ramón

TAL COMO PIENSO

             TAL COMO PIENSO


            En estas horas de la madrugada
quiero ser libre en mis pensamientos,
dar rienda suelta
a lo que imagino o siento;
sin una medida
ni a regla sujeto.

            Quiero poder mezclar
corales y estrellas,
gozos y dolores
con odios y amores,
alegrías y tristezas.

            Hablar de cosas finitas
empleando infinitivos.
Palabras que mal suenen
con otras, por sí, bellas.
Que no haya montañas o tajos
limitando los valles.
Usar modismos
contrarios a normas gramaticales
con tal que de dentro me salgan
para saltar a los aires.

No tener que ensalzar
los claros de luna,
el olor de las flores
ni la buena o mala fortuna.

            Que todo lo que me rodea,
lo malo y lo bueno,
lo hermoso y lo feo...
todo lo grabado en mi débil memoria,
lanzarlo a los vientos
con muda potencia.

            Mañana, seré otra vez sumiso
y seguiré, como pueda,
las normas que imperan;
mas, hoy, en este momento
mi mente reclama ser libre
y decir, sin razón o motivo,
lo que se escapa
desde dentro;
muy dentro del alma.


TE ESPERO


            He pasado mucho tiempo
con mi mente ocupada
en lo que soy o lo que tengo,
en lo mundano enfangada.

Deseo que a mí vuelvas
con tus luces y tus sombras,
que del lodo me recojas
y, en tus brazos, me envuelvas.

Limpiarme de arriba abajo,
regresen gozo y mirada
a destellos que, en lo alto,
vea mi alma enamorada.

            Que el retorno sea corto,
con luz clara hasta  la sima.
Fluyan métricas y rimas
de un hondo pozo sin fondo,


























SENTIMIENTOS

SOLEDAD, SILENCIO… ¡ORACIÓN!

SOLEDAD, SILENCIO… ¡ORACIÓN!


Andando sin rumbo fijo
me hallo una madrugada;
no sé a dónde me dirijo,
en mi ser está la nada.

Inconsciente, voy huyendo
del ruido, luces y gente.
Nada quiero ni pretendo;
tal vez, vacío en mi mente.

Tras un camino penoso,
gran distancia recorrida,
en una roca pulida
mi cuerpo buscó reposo.

Era un sitio dominante
y tenues luces se veían;
unas, del pueblo provenían;
otras, de nao navegante.

La mar estaba en calma,
silentes las leves olas;
de rezar deseó mi alma
en el silencio y a solas.

Mi espíritu acumulaba
tristeza de muchos años,
sentía tan profundos daños   
que lloraba y no rezaba.

Del tiempo que pasó no soy consciente,
pero sí quedó grabada en mi mente
que, tras suaves luces del alba,
            el sol mis ojos cegó.
Al instante me invadió la esperanza,
mi alma dejó de buscar la plegaria,
mi oración no era necesaria:
            ¡Fue Dios quien me habló!

                        05/02/96 
 Julio Ramón





ACÉRCATE Y CAMINA A SU LADO



PROseguiste, evitando su mirada,
algo en ella te era desagradable;
sin acusarte, te sentías culpable
ante esa súplica altiva y humillada.

        SIN dudar, tu conciencia fue acallada;
su mendicidad se la había buscado
por ser vago, alcohólico o drogado
y, tal vez, reo de vida encarcelada.

       TE recuerdo: aunque sea un vicioso,
ése es hijo de Dios; es... tu hermano,
que de aliento está menesteroso,

      CHOca, afable, tu mano con su mano
pues, más que limosna pide amparo.
¡No le niegues tu amor cristiano!



SI VOY AL CIELO, PEDIRÉ POR TI


SI VOY AL CIELO,
PEDIRÉ POR TI

Tuve alborozo en mi entrada a la vida
e, ilusionada, emprendí el desarrollo
formándome rápida y sin escollo
un cuerpo con tu sangre compartida.

Amparada en ley de moral perdida
pensaste podías salir del embrollo
y sin tener que aguantar el rollo
de velarme, estando o no dormida.

Enarbolaste un derecho a decidir;
alguien rogó por mí y no te apiadaste,
tu único sacrificio era parir.

Pero, por egoísmo, no esperaste
y ya nunca “madre” te podré decir.
Yo ansiaba vivir, ¡y me asesinaste!

                                   Julio Ramón

SOIS CONSUELO DE ANCIANOS Y ENFERMOS

De antemano, advierto que no pretendo
hacer, con estas líneas, poesía;
pues, si así lo hiciese, ofendería
al que sabe que rimar sólo entiendo.

Si la presente he osado,
es al sentirme animado
de arte en verso que presenta
Leopoldo, Sor Vicente…
y el de Tina a su amado.

Pedro. el buen compañero;
Toñi, cristiana alegría;
Patro, bondad que porfía.
Todos han alguna razón
que expresar sería prolijo
y, si al total no os nombro,
no dudéis tener de fijo:
dejáis huella en mi corazón.







En tan poco tiempo que os he tratado,
vuestra entrega al débil me ha cautivado;
por ello, de esta despedida, os ruego
no sea un adiós, sino un hasta luego
y amigo me honréis ser considerado.

Deseo, de vuestro quipo no me borréis;
pues Pastoral Sanitaria o Cáritas
mismo amor es; y, si os soy útil, me tendréis.

                                   21/10/95

                                   Julio Ramón

























SÍ AL COMPARTIR

        SÍ AL COMPARTIR

            Enardecido ante los encantos
de una noche fría, despejada y clara,
en mi soledad cesaron los llantos
para que ni una lágrima empañara
la nitidez de luces infinitas
que, cuajando la bóveda celeste,
semejaban a ánimas benditas
liberadas de un mundo agreste.

            Sobre piedra de un cabo sin faro
mi débil humanidad reposaba
y, en total soledad, solo hube amparo
en la claridad que el cielo otorgaba.

            Tal vez, en una irrealidad sumido
quise ambicionar lo inadmisible.
Mi ego, inconforme y presumido,
buscaba alcanzar un imposible
que fuese pertenencia exclusiva
de mi existencia, más muerta que viva.

            Busqué entre estrellas la más lejana,
tan recóndita que sólo fuese mía,
pero me dijo, entre triste y ufana:
“Yo, antes que tú nacieras, ya no existía”
Contesté con rencor insatisfecho:
¡Bah! De ti nunca obtendría provecho.

            Rebuscando en distancia más corta
escudriñé entre constelaciones
pero ellas no cubrían mis ambiciones.
Mi orgullosa altivez no soporta
compartir fuente fácil de escritores,
falsos adivinos o embaucadores.

            Miré indiferente a la más brillante,
pero no era estrella con luz propia.
Era el planeta menos distante.
¡Sería como caer en la inopia!

            Únicamente me quedaba la luna:
menguante, nueva, creciente o llena.
Varias formas, mucha luz o ninguna.
La pretendí y me respondió con pena
que sólo era como un espejo




y, toda su luz, un frío reflejo.

Tras ciento de minutos pasados,
sentí zozobra y mis huesos calados;
mas, se acrecentaron vivos colores
allá en el horizonte, y noté calor.
Era la hora de mágicos albores.
¡Brotaba del agua el majestuoso sol!

            Cuando emergió del todo, no me atrevía
a mirar y fijar en él la vista;
pero  voz en grito le pedía,
más que en ruego, como el que conquista
y con la altanería de un egoísta,
que su inmensa luz fuese sólo mía.
Mi tono conminador le exigía
el monopolio del calor que exhalaba
y toda la vida que el astro daba.

            ¡Insensato!, exclamó con firme decisión,
aunque tu injusticia atender quisiera
ni aún siendo el “astro rey” pudiera,
pues Dios me impuso la obligación
de compartir mi calor por doquiera.
¡Compartir! Si guardas lo recibido,
como el avaro custodia su oro,
por haber la ley de Dios incumplido
no hallarás disfrute sin deploro.

                        Cuando del monte bajé
            y un saludo crucé,
            entonces comprendí:
            Antes, nunca lo miré.
            ¡Ahora, si lo vi!                 

  Julio Ramón







SETENTA VECES SIETE


SETENTA VECES SIETE

Una, otra  y otra vez
he caído en el pecado;
una, otra y otra vez,
por tu Amor me has perdonado.

Tus brazos siempre abiertos
para abrazar a tu hijo,
con el mismo regocijo
que al “pródigo”, a casa vuelto.

Para el amigo o enemigo,
atiéndeme en mis súplicas;
para mí, dame las únicas
que me hagan de ti testigo
o que, en postrera vez,
sean piedad y no castigo.

ORACIÓN

Por haberme otorgado unos padres
que, además de haberme dado el ser,
se esforzaron con todo su saber
   darme una buena formación;
y, yo, por ignorancia o inconsciencia,
creyendo hacían sólo su deber,
su amor no supe agradecer:
   ¡Gracias Te doy y pido perdón!

Porque las necesidades me han sido,
morales y materiales, cubiertas
y, por todo ello, he conseguido
    una bienandanza sin desazón;
sin embargo, aunque algo haya tenido,
que bien pudiera haber compartido,
y sólo en gajes tuve voluntad:
   ¡Gracias Te doy y pido perdón!

Tantas cosas me fueron concedidas,
incomprensiblemente generosas,
que a otros muchos se les ha negado
   sin saber cuál ha sido la razón;
si con sólo haberme dado la vida
y la promesa de otra eterna,
tendría que estar mi alma agradecida:
   ¡Gracias, Señor, piedad… perdón!

                                   30/07/95

SOLAMENTE TÚ

Sólo Tú
me has dado el Amor,
me has quitado el capuz
y alumbrado con tu Luz
que es Camino redentor.

Quiero mi agobio dejar
en tu abrazo amoroso.
Soy un pródigo en pecar;
tú eres padre bondadoso
siempre presto en perdonar.

Sólo Tú
Santísima Trinidad,
eres la única Verdad
revelada hasta en la Cruz.

Nada hay en este mundo
que me acabe de llenar;
estoy en pozo profundo,
soy errante vagabundo…
Llámame en mi hora final.


SANTO TEMOR DE DIOS

SANTO TEMOR DE DIOS

Tengo miedo, Señor, mucho miedo;
por tantos talentos que he recibido
y, en Pan de tu Palabra, enriquecido.
Por tanto que me has dado y yo niego;
tengo miedo, Señor, mucho miedo.

Perdónanos nuestras deudas,
era nuestro rezo antaño;
ofensas y no deudas,
es lo que oramos hogaño.

Para que ofensa haya,
necesaria es la voluntad;
luego, más deuda se halla
que consciencia en la maldad.

Te debo, Señor, la vida;
el cariño de un hogar
y me enseñara a rezar
una madre tan querida.

La educación religiosa,
que nunca había valorado,
es otra gracia valiosa
que en mi moral ha calado.

Es mucho lo recibido
e ínfimo lo que yo he dado;
mas, sin derecho, te pido
mi deuda hayas perdonado.

Te he visto hambriento y sediento,
injustamente humillado;
desnudo al frío viento
y, al pasar, te he ignorado.

Son tantas las situaciones
que estás de hermano doliente…,
me aíslo en mis ambiciones
y me muestro indolente.









Muchas veces inconsciente,
otras culpable, omito;
por eso a Dios le suplico
de mis deudas sea indulgente.

En mi corazón no hay sosiego
si, tu inmenso amor, mi alma acaricia;
también pensando en tu recta justicia
y que yo, de sucia ingratitud hiedo.
¡Tengo miedo!, Señor, ¡Mucho miedo!

                                   12/03/96

                                   Julio Ramón


SÓLO EN TI HAY SALVACIÓN

Otra vez, Dios mío, estoy en pecado
y, aunque mi propósito sea firme,
soy tan débil que no he sabido asirme
a defensas que me has aconsejado.

Mis faltas me tienen avergonzado
sintiéndome indigno de su absolución
que, en Sacramento de Reconciliación
tantas veces me habéis otorgado.

Si hasta en lo que pienso, afligido,
por ignorante orgullo estoy faltando,
despeja la niebla en que estoy sumido.

Que tu inmenso amor me vaya guiando
hacia la salvación y, de la mano
de tu Hijo, redentor del ser humano.

                        22/12/95  

Julio Ramón


RUEGA POR NOSOTROS

RUEGA POR NOSOTROS

"
Dios te salve María..."
del ángel fue el saludo;
mas, tan llena eres de gracia,
que, cuando a ti acudo,
me lleno de fe y audacia
llamándote Madre mía.

            Aunque no te entregue flores,
sólo espinas y dolores,
escucha también mi ruego
que resulta un alarido
de un corazón dolorido
pleno de ansiado sosiego.

            Por mis padres te suplico
intercedas en el cielo
que, al honrarlos, glorifico
a tu Hijo con mi anhelo.

            la Estrella Matutina
de mi mujer y mis hijos,
luminaria de doctrina en su fe sin acertijos.

            También Auxiliadora
 de aquellos mis hermanos,
por la sangre de humanos
o la Santa Redentora.

Para mí no pido nada;
yo alcanzaré la concordia
si, acogiendo mi llamada,
les das tu Misericordia.
            Dios te salve María,
¡Reina del Cielo y Madre mía!

       EN LA HORA DE NUESTRA               MUERTE   

            ¿Cuándo mi alma sea juzgada,
qué podré presentar entre mis manos?
¿Habrá el horrible vacío de la nada.
Serán llenas de consumismos vanos,
u ofrecerán puntilla esmerada
que orle encaje de amor por mis hermanos?

           



¡Ampárame, oh Madre Inmaculada,
cuando mi alma sea juzgada!

                                   Julio Ramón


LA VIRGEN ESPERA

Cuando estés entre mis brazos
y sienta el escalofrío
de unos dulces abrazos
al hijo y Dios mío…

Cuando tu llanto me duela
te pondré en mi regazo
y, si eso te consuela,
nos unirá un firme lazo.

Cuando te mire y no sepa
si soy madre o esclava,
no habrá duda que quepa
al candor de tu mirada.

Cuando se llenen los vasos
con lágrimas de dolor,
por látigo y martillazos,
sabré que no habrá ocaso
si en tus ojos veo amor.

Mi ansia no admite retraso.
Ven pronto ¡Mi hijo y Señor!

                                   Junio-08


QUERIENDO IGNORAR

         QUERIENDO IGNORAR


Queriendo ignorar al Dios que nos crea
buscamos sólo el gozo de la vida,
justificando toda acción o idea
sin condición, ley o fin que lo impida.

            Cerramos los ojos
            entre música atronada;
            es mejor no pensar,
            ni ver,
            ni escuchar.

¿Por qué y para qué nacimos?
¿Por qué y para qué morimos?
Si estamos vivos, ¿dónde está la vida?
Si somos hijos, ¿dónde están los padres?

Sólo veremos con tu Luz que ilumina
y oiremos por tu Palabra divina.
En Ti, somos hijos del padre
y en la Cruz nos otorgaste a tu Madre.
¡Eres el Hijo, la Resurrección y la Vida!

                                                15/03/98  

 Julio Ramón





















SAN ANTONIO DE PADUA
       

Dios sea bendito por darnos
a San Antonio de Padua,
que evangelizó en tierra y agua.
A  santo de tan alto brillo,
reproducen sus imágenes
con un ángel y un cestillo;
que contiene unos panes.

Al lado del ser angélico
se halla un libro abierto,
signo de pluma experto.

Sostenido en un brazo,
mira al Dios-Niño-Encarnado
con mirada que es abrazo
de amor embelesado.

Siempre hábito franciscano.
Otras con lirio en sus manos,
símbolo de gran pureza.
Y, hasta un corazón en llamas,
enseña de amor divino.

Fuiste, en bula, proclamado
magno doctor evangélico.
Fuiste santo tan modélico
que, antes de anunciar tu muerte,
un clamor de niños decía:
“ha muerto el santo Antonio”.

Tu fama era tan fuerte,
y tantos tus prodigios
después de quedar inerte;
que, antes de pasar un año,
ya fuiste canonizado.

Protege ésta, tu parroquia,
con el amor que le diste
a hermanos necesitados.




POR EL PADRE ÁNGEL

      POR EL PADRE ÁNGEL


Bien podemos decir que los muertos
no están lejos de nosotros, nos preceden;
que, en la muerte, están despiertos.

La  horrible Parca no los deja yertos,
pues vuelven al Dios del que proceden
y, ante Él, por nosotros interceden.

Del padre Ángel, su ausencia lloramos
y, mirando al Cielo, imploramos
reciba amorosa acogida
del que es Camino, Verdad y Vida.

“Llorad por vosotras y vuestros hijos”
que el padre Ángel tiene un puesto fijo
en coro de celestial alabanza.

De su humana y prodigiosa garganta,
salen himnos que al Amor le lanza
y sus brazos a Dios Padre levanta
rogando por éstos, Sus otros hijos.

Gracias Señor, por haberlo acogido
y gracias por su ejemplo recibido.

                                               01/04/09

                                               Julio Ramón















ORACIÓN A SAN ANTONIO DE PADUA

San Antonio bendito.
¡Bendito! San Antonio.
"El Santo de todo el mundo",
de pobres patrimonio
y predicador fecundo.
Patrón de esta Parroquia,
almo "Doctor Evangélico",
de elogiada retórica
y hasta, a peces, exegético.

Con fervor y humildad,
te pedimos que intercedas
a Dios, que nos dé piedad
para seguir tus veredas
de franciscana caridad
con pobres y desvalidos;
y, así, encontrar a Jesús.
Porque bien es sabido:

DONDE HAY CARIDAD Y AMOR
ALLÍ ESTÁ EL SEÑOR.

Amén.






POBRE RICO… RICO POBRE


POBRE RICO… RICO POBRE
VIII Centenario del Nacimiento de
San Antonio de Papua (1195-1995)

De tanta pobreza no es de extrañarse;
pues todos sabemos que, día por día,
el hombre rico en ser más rico porfía
y de la caridad le hace olvidarse.

Los hijos de Dios deben amarse
compartiendo su pan de cada día;
mas, vemos a una niña, en su agonía,
¡Premio Pulitzer… popularizarse!

Si el pasado fuese presente
y el de Papua no fuese ausente,
se remediarían estos grandes males;

si, en conferencias internacionales
que en Copenhague van a claudicar,
¡mi San Antonio pudiera predicar!

                                   Noviembre- 95

EGOÍSTAMENTE, ME ACUERDO  DE TI                                

Cuando una enfermedad me amenace,
ante Ti, sumiso y de rodillas,
echaré muchas lágrimas; hasta que
            mi faz se agriete.

Si de salud me encuentro fuerte,
no tengo dolores ni pesadillas,
buscaré todos los goces; hasta que
            el cuerpo se agote.

Cuando de pronto surja una desgracia,
en persona para mí muy querida,
Te haré grandes promesas; para que
            se aleje la muerte.

Si hago acopio de grandes fortunas
y me rodean trágicas indigencias,
me esforzaré en ignorarlas; para que
            no enturbien mi suerte.







Cuando un día, al descubrir tu Amor
mi alma se apriete;
suplicaré tu perdón y me dirás:
hasta… ¡setenta veces siete!

                                   28/07/95

     NAVIDAD

Rogamos al Niño-Dios
os infunda un espíritu capaz
de ofrecer actos de amor,
como pidió tan tenaz
San Francisco, en su “Oración de la Paz”

Que la ternura que se siente
por el nacimiento del Salvador
sea fructífera simiente
que inunde vuestro hogar de amor.

En un humilde pesebre
la Virgen María dio a luz.
¡Que la humanidad se alegre,
su Hijo nos redimió en la Cruz!

                                   Diciembre- 95

                                   Julio Ramón