lunes, 19 de abril de 2010

SI VOY AL CIELO, PEDIRÉ POR TI


SI VOY AL CIELO,
PEDIRÉ POR TI

Tuve alborozo en mi entrada a la vida
e, ilusionada, emprendí el desarrollo
formándome rápida y sin escollo
un cuerpo con tu sangre compartida.

Amparada en ley de moral perdida
pensaste podías salir del embrollo
y sin tener que aguantar el rollo
de velarme, estando o no dormida.

Enarbolaste un derecho a decidir;
alguien rogó por mí y no te apiadaste,
tu único sacrificio era parir.

Pero, por egoísmo, no esperaste
y ya nunca “madre” te podré decir.
Yo ansiaba vivir, ¡y me asesinaste!

                                   Julio Ramón

SOIS CONSUELO DE ANCIANOS Y ENFERMOS

De antemano, advierto que no pretendo
hacer, con estas líneas, poesía;
pues, si así lo hiciese, ofendería
al que sabe que rimar sólo entiendo.

Si la presente he osado,
es al sentirme animado
de arte en verso que presenta
Leopoldo, Sor Vicente…
y el de Tina a su amado.

Pedro. el buen compañero;
Toñi, cristiana alegría;
Patro, bondad que porfía.
Todos han alguna razón
que expresar sería prolijo
y, si al total no os nombro,
no dudéis tener de fijo:
dejáis huella en mi corazón.







En tan poco tiempo que os he tratado,
vuestra entrega al débil me ha cautivado;
por ello, de esta despedida, os ruego
no sea un adiós, sino un hasta luego
y amigo me honréis ser considerado.

Deseo, de vuestro quipo no me borréis;
pues Pastoral Sanitaria o Cáritas
mismo amor es; y, si os soy útil, me tendréis.

                                   21/10/95

                                   Julio Ramón

























No hay comentarios:

Publicar un comentario