LUCES QUE NOS IMPIDEN VER
Es en el Sol deslumbrante,
soberbio y con rayos de oro,
lo que impera sin medida;
en el que todo hay cabida
como único gran tesoro.
Es cálido y majestuoso,
verdaderamente hermoso;
pero, aunque fuente de vida,
no es el centro del Universo;
y, como el más docto druida,
ha anverso y reverso.
La luz del Sol nos impide,
al igual que espesas nubes,
contemplar el firmamento
que, con miríadas de soles;
de Dios ha sometimiento.
Para ver su Omnipotencia
o entrever lo que es su Cielo,
has de evitar sol dorado
que, en materialismo celo,
como objeto de existencia,
te tenga obsesionado.
Buscando la oscuridad
en mística soledad
y apartando nubarrón,
que sea velo a la verdad;
alcanzarás extasiado,
henchido de admiración,
un gozo desmesurado;
cuando, inundando tu alma
con brillos, desde años luz,
de infinitas oraciones,
sean pregón del buen camino
que, el Todopoderoso
y en la persona del Hijo,
bajo el peso de la Cruz ,
con excelso Amor nos dijo:
abríamos de recorrer
unidos a todo hermano
que, en ruego, extienda su mano.
03/04/96
Julio Ramón
LOS MÍOS Y… LOS OTROS
Cuando cada noche rezo,
bajo colchas custodias,
digo unas jaculatorias
y, a rogarte, pronto empiezo:
que más gane el negocio
y menos pida el “currante”.
Lo mío me parece poco…
¡Los demás, tienen bastante!
Cuando en Misa te pido,
para el hijo, ocasiones
que aún no ha podido
sacar las oposiciones;
me distrae el celebrante
por unos que mueren de hambre.
Para los míos, todo es poco…
¡Los demás, tienen bastante!
Si unas organizaciones,
sin ser gubernamentales,
piden aportaciones
para aliviar grandes males;
no pienso mermar mi ahorro
para lujos abundantes.
Todavía me envidian poco…
¡Ya habrá otros donantes!
Para mí y los míos
todo me parece poco,
sin pensar que también son míos
los que mueren poco a poco;
pues, por Él, somos hermanos
y este aserto es más de humanos:
Ellos tienen muy poco…
¡Y yo, ya tengo bastante!
30/07/95
Julio Ramón
No hay comentarios:
Publicar un comentario