HIMNO A LA CARIDAD (I)
Cuando todas las lenguas de los hombres
con la de los ángeles consiga hablar,
reparta entre los pobres mis bienes
que de honda fe me henchirá;
aunque estas virtudes humanas
junto a fe teologal pueda aunar,
si no son instrumentos de caridad…
¡mi amor no triunfará!
Aunque conozca todos los misterios
que las ciencias puedan ocultar
y, entregando mi cuerpo al fuego,
su llama me abrasará;
si mi caridad se infla y no es sufrida,
por necios celos se deja dominar,
si anota el mal y no goza en la verdad…
¡de nada me servirá!
Cuando las profecías se desvanezcan,
todas las lenguas se logren hablar
y lo parcialmente vaticinado
de luz resplandecerá;
jamás podrá decaer la caridad
su altísimo valor no hay que demostrar,
que al subsistir a la fe y esperanza…
¡Amor eterno será!
06/02/96
HIMNO A LA CARIDAD (II)
Podré todas las lenguas de los hombres
con la de ángeles llegar a hablar,
repartir entre los pobres mis bienes
y mi fe plena será;
pero, aunque a estos carismas
junto a la fe teologal pueda aunar,
si no son fuentes de caridad…
¡mi entrega nada valdrá!
Podré conocer todos los misterios
que las ciencias puedan ocultar
y, entregando mi cuerpo al fuego,
su llama me abrasará;
pero si mi caridad no es sufrida,
por necios celos se deja dominar;
si anota el mal, no goza en la verdad…
¡de nada me servirá!
Podrán desvanecerse las profecías,
todas las lenguas y ciencias cesar
y, lo parcialmente profetizado
su enigma acabará;
pero jamás caerá la caridad,
su altísimo valor será un triunfar;
al ser mayor que la fe y la esperanza,
¡Amor eterno será!
07/02/96
Julio Ramón
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