POBRE RICO… RICO POBRE
VIII Centenario del Nacimiento de
San Antonio de Papua (1195-1995)
De tanta pobreza no es de extrañarse;
pues todos sabemos que, día por día,
el hombre rico en ser más rico porfía
y de la caridad le hace olvidarse.
Los hijos de Dios deben amarse
compartiendo su pan de cada día;
mas, vemos a una niña, en su agonía,
¡Premio Pulitzer… popularizarse!
Si el pasado fuese presente
y el de Papua no fuese ausente,
se remediarían estos grandes males;
si, en conferencias internacionales
que en Copenhague van a claudicar,
¡mi San Antonio pudiera predicar!
Noviembre- 95
EGOÍSTAMENTE, ME ACUERDO DE TI
Cuando una enfermedad me amenace,
ante Ti, sumiso y de rodillas,
echaré muchas lágrimas; hasta que
mi faz se agriete.
Si de salud me encuentro fuerte,
no tengo dolores ni pesadillas,
buscaré todos los goces; hasta que
el cuerpo se agote.
Cuando de pronto surja una desgracia,
en persona para mí muy querida,
Te haré grandes promesas; para que
se aleje la muerte.
Si hago acopio de grandes fortunas
y me rodean trágicas indigencias,
me esforzaré en ignorarlas; para que
no enturbien mi suerte.
Cuando un día, al descubrir tu Amor
mi alma se apriete;
suplicaré tu perdón y me dirás:
“hasta… ¡setenta veces siete!
28/07/95
NAVIDAD
Rogamos al Niño-Dios
os infunda un espíritu capaz
de ofrecer actos de amor,
como pidió tan tenaz
San Francisco, en su “Oración de la Paz”
Que la ternura que se siente
por el nacimiento del Salvador
sea fructífera simiente
que inunde vuestro hogar de amor.
En un humilde pesebre
¡Que la humanidad se alegre,
su Hijo nos redimió en la Cruz!
Diciembre- 95
Julio Ramón
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