NUBES QUE VAN Y VIENEN
Cuando pasar las nubes veas,
un cirro o nimbo grandioso,
agua en estado gaseoso,
que es vapor de olas, tal vez, creas.
Puede que, en sus formas, leas
que también están formadas
de lágrimas derramadas
cuando bajan las mareas;
o golpes al alma, en fragua,
de una vida con sudores
de amargura o del tajo.
¡No pienses que sólo es agua!
Las más negras son vapores
del dolor y del trabajo.
Nubes que van y vienen,
nubes que vienen y pasan.
Nubes cargadas de agua,
nubes con chispas de fragua.
Nubes que lágrimas tienen,
nubes que son sus vapores.
Nubes que al alma dan sombra.
Nubes plenas de dolores,
dolores que al alma matan.
Cuando una nube veas pasar,
que no haya en ti indiferencia,
mira en ella a tu conciencia;
luego,
te hará bien pensar.
INCONSOLABLE
Que las nubes sus lágrimas derramen,
las tierras se estremezcan al rozar,
el viento suspire con tal fuerza
que levante altas olas en la mar.
Densas nieblas oculten a las flores,
que los rayos no cesen de tronar,
se abran las entrañas del planeta
y arrojen lava y fuego al vomitar.
Que todo el mundo pregunte y sepa
la gran tragedia que siento en llorar,
por la súbita muerte de mi amada
que, en mis brazos, dejó de respirar.
¿Por qué con tan enorme sufrimiento
la vida pretende continuar?
¡Cómo es posible que pena tan grande
rompa el alma y no me quiera matar!
COMO OLAS EN LA MAR
Somos en esta vida
como olas en la mar
que, a una playa perdida
todos vamos a arribar.
Pero allí no quedamos,
otras tendrán que llegar;
por eso retornamos
silenciosos a la mar.
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